• CADIEM

Recomendaciones de Políticas para enfrentar la pandemia COVID-19



A. Introducción

A medida que la pandemia del Coronavirus (COVID-19) continúa extendiéndose por las Américas, poniendo en peligro la salud, la vida y el sustento de nuestros pueblos, particularmente los más vulnerables, ocasionando graves consecuencias económicas y obligando a los gobiernos a adoptar medidas sin precedentes para contener su propagación, el sector privado agrupado en el Diálogo Empresarial de las Américas (ABD, por sus siglas en inglés) ha procurado responder proactivamente, aprovechando sus recursos, ingenio y experiencia en apoyo de nuestros gobiernos, ciudadanos y trabajadores.


Nuestras empresas y asociaciones han adoptado una serie de medidas para contribuir directamente a la respuesta a la pandemia. Éstas incluyen donaciones financieras y en especie, la adaptación de líneas de producción e instalaciones para producir dispositivos médicos esenciales (incluyendo equipamiento, diagnósticos y suministros In Vitro), participación en la investigación y desarrollo que se espera conduzca a una vacuna eficaz, y el acceso gratuito a la investigación científica y herramientas que permiten a las empresas e instituciones continuar trabajando de forma remota. Asimismo, hemos adaptado nuestras prácticas comerciales para proteger a nuestros trabajadores y consumidores y para continuar garantizando el acceso a los bienes y servicios que brindamos.


Los líderes del sector privado que participan en ABD se han unido, también, en torno a una serie de recomendaciones de políticas que, si los gobiernos de las Américas las implementan plenamente, tienen el poder de ayudar a nuestros países a defenderse de la pandemia y experimentar una fuerte recuperación luego de que lo peor de su impacto haya pasado. Estas recomendaciones persiguen dos objetivos distintos e importantes.


En primer lugar, asegurar que el sector privado pueda continuar suministrando de manera eficiente y rápida bienes y servicios que son críticos en este momento – que van desde dispositivos médicos (incluyendo equipamiento, diagnósticos y suministros In Vitro), medicamentos, alimentos y otros bienes de consumo esenciales, hasta energía, servicios financieros y acceso a herramientas digitales que permiten mantenernos conectados e informados.


En segundo lugar, aliviar la carga del impacto económico de la pandemia y de las medidas adoptadas para contenerla – particularmente en apoyo de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMEs) –, proteger fuentes de empleo, mantener estándares exigentes de ética e integridad, y sentar las bases para una fuerte recuperación económica luego de que se haya controlado la pandemia.


De igual manera, las políticas que recomendamos en nuestro informe Acción para el Crecimiento: Recomendaciones de Políticas y Plan de Acción 2018-2021 para el Crecimiento en las Américas – que se entregó a nuestros Jefes de Estado en la III Cumbre Empresarial de las Américas y en cuya implementación hemos estado trabajando los últimos dos años – también ofrece soluciones para enfrentar nuestros desafíos actuales y, en el mediano a largo plazo, orientación para aumentar la resiliencia de nuestras economías y mejorar nuestra preparación de cara a futuras crisis.


Reconocemos y acogemos los esfuerzos ya emprendidos por nuestros gobiernos y organismos internacionales para proteger la vida humana y sostener la actividad económica. ABD está dispuesto a trabajar con ellos y el Banco Interamericano de Desarrollo en la implementación de estas y otras políticas e iniciativas, con el convencimiento de que ahora, más que nunca, vamos a superar nuestros desafíos compartidos a través de una fuerte asociación público-privada.


B. Responder a la pandemia, asegurando la continuidad del negocio y preservando cadenas de suministro vitales


1. Los gobiernos deben definir de manera clara y completa la infraestructura, industrias, bienes, servicios y trabajadores esenciales. Los gobiernos deben entablar consultas abiertas, transparentes y continuas con la industria para desarrollar estos lineamientos, así como establecer un mecanismo para su actualización frecuente en función de las circunstancias y factores cambiantes. Debe buscarse la armonización regional para minimizar la disrupción en las cadenas de suministro hemisféricas y globales. Del mismo modo, para que las medidas sean eficaces y minimicen los daños económicos, los gobiernos deben garantizar que las entidades subnacionales estén al tanto y respeten las mismas definiciones y normas.


Los gobiernos deben incorporar una visión enfocada en las cadenas de suministro o cadenas de valor añadido al caracterizar sectores como esenciales. Como referencia, los gobiernos deben caracterizar como esenciales: el mantenimiento, la fabricación y construcción para la continuidad del negocio de productos, servicios y cadenas de suministro esenciales; la investigación, el desarrollo y fabricación de medicamentos, dispositivos médicos (incluyendo equipamiento, diagnósticos y suministros In Vitro); equipos de protección personal (EPP) y productos de consumo críticos para combatir el COVID-19 (por ejemplo, desinfectante para manos y jabón); actividades de producción y distribución de alimentos, piensos y agrícola; transporte, transportistas expresos y logística y, en particular, todas las actividades y trabajadores involucrados en la carga marítima, aérea y terrestre; instalaciones de distribución, almacenaje y call centers; cualquier esfuerzo que respalde las compras minoristas a través de métodos que aumenten los requisitos de distanciamiento social; infraestructura, generación, transmisión y distribución de energía; servicios financieros ampliamente definidos; fabricación, operación, construcción y prestación de servicios de tecnologías de la información y la comunicación ampliamente definidos; así como actividades y empresas involucradas en sus respectivas cadenas de suministro.


2. Los gobiernos deben participar de una respuesta internacional coordinada, coherente y cooperativa.

El intercambio de información, datos y mejores prácticas sobre cómo contener la pandemia es fundamental. Es necesaria una respuesta multilateral, regional y multisectorial que aborde colaborativamente la crisis inmediata de salud pública, preserve la confianza en el sistema de comercio e inversión, apoye los esfuerzos del sector privado y considere las diferentes necesidades de países y regiones vecinos.


3. Los gobiernos deben cooperar entre sí y con la industria para proteger la cadena global de suministros médicos y abstenerse de implementar restricciones a la exportación para abordar la escasez y los problemas en las cadenas de suministro de medicamentos, dispositivos médicos (incluyendo equipamiento, diagnósticos y suministros In Vitro) y todos los suministros esenciales para hacer frente al COVID-19. Las medidas de emergencia deben ser transparentes, temporales, dirigidas a un objetivo específico legítimo, de carácter público y aplicadas de manera no discriminatoria y compatible con las normas de la OMC.


4. Los gobiernos deben evitar el acopio excesivo de medicamentos y dispositivos médicos (incluyendo equipamiento, diagnósticos y suministros In Vitro), ya que esto podría conducir a una escasez crítica en todo el mundo. Deben, asimismo, continuar respetando los derechos de propiedad intelectual e involucrar de manera proactiva a los titulares de derechos para abordar los desafíos de suministro y acceso cuando sea necesario.


5. Los gobiernos deben trabajar para asegurar que los flujos de comercio e inversión continúen sin interrupciones y para proteger y fortalecer las cadenas globales y regionales de suministro que son críticas para la entrega continua de bienes y servicios esenciales. En particular, los gobiernos deben:

a) Reducir o eliminar aranceles y remover barreras no arancelarias que afectan las importaciones de herramientas esenciales para combatir la pandemia, incluyendo medicamentos, dispositivos médicos (incluyendo equipamiento, diagnósticos y suministros In Vitro), equipos de protección personal (EPP) y desinfectantes; así como los que afectan a los productos agrícolas y al comercio de servicios, en particular la telemedicina.

b) Implementar medidas de facilitación del comercio para reducir el costo de trasladar productos y materiales relacionados con la salud y productos alimenticios a través de las fronteras, incluyendo simplificar y agilizar procedimientos fronterizos, autorizaciones nacionales, certificaciones y licencias; digitalizar procedimientos de importación y exportación para reducir la exposición de los trabajadores; y minimizar las inspecciones físicas cuando sea posible.

c) Asegurar el flujo continuo de suministros médicos vitales, productos agrícolas críticos y otros bienes y servicios esenciales; y tomar medidas para mantener la seguridad del personal y las instalaciones esenciales.

d) Trabajar para adoptar estándares globales sobre reglas de cuarentena para pilotos de carga aérea y miembros de tripulaciones que aseguren que las redes internacionales continúen operando.

e) Aprovechar las capacidades y los mercados de comercio electrónico para asegurar la logística y distribución de productos esenciales, de manera que éstos se sigan entregando en hospitales, instalaciones esenciales, comercios minoristas y hogares, según sea necesario, asegurando que adecuados incentivos y políticas sean implementados para permitir que las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMEs) permanezcan en línea y operando.


6. Los gobiernos deben trabajar para implementar Buenas Prácticas Regulatorias (BPRs) y fortalecer la cooperación regulatoria para facilitar el comercio de bienes esenciales. En particular, los gobiernos deben: 27 de abril, 2020 5 /9 Recomendaciones de Políticas para enfrentar la pandemia del Coronavirus (COVID-19) y mitigar sus impactos

a) Eliminar requisitos regulatorios innecesarios para dispositivos médicos críticos (incluyendo equipamiento, diagnósticos y suministros In Vitro).

b) Continuar aplicando BPRs en situaciones de emergencia, dado que la supervisión regulatoria y estándares internacionales deben ser mantenidos para asegurar la seguridad y la eficacia de todos los medicamentos y dispositivos médicos (incluyendo equipamiento, diagnósticos y suministros In Vitro), evitando el tráfico de productos que no cumplen mínimamente con los estándares internacionales aplicables.

c) Promover la convergencia regulatoria, estándares internacionales, reciprocidad en las licencias y vías expeditas para el desarrollo de nuevos medicamentos, vacunas y dispositivos médicos (incluyendo equipamiento, diagnósticos y suministros In Vitro).

d) Mantener y mejorar sistemas de farmacovigilancia para garantizar la seguridad y eficacia de los medicamentos.

e) Reconocer y aceptar certificados y medidas sanitarias y fitosanitarias (MSF) comunes dentro de la región para facilitar la rápida importación de productos alimenticios y piensos.

f) Considerar aplazar la introducción de nuevos requisitos de cumplimiento que aún no están en vigor; y adoptar un enfoque pragmático suspendiendo los regímenes ordinarios de sanción e intereses por atrasos en declaraciones y pagos si las empresas están realizando sus mejores esfuerzos para cumplir.

g) Publicar directrices claras, coherentes y oportunas sobre medidas y procedimientos fronterizos y asegurar la transparencia para las empresas en un escenario que cambia rápidamente, especialmente cuando las medidas se aplican bajo la designación de “no esencial”, y asegurar requisitos de documentación estandarizados, procurando la alineación entre gobiernos y organizaciones internacionales.


7. Los gobiernos deben dar prioridad a los asuntos regulatorios y de supervisión críticos relacionados con la conducta del mercado o la protección de los inversionistas y hacer esfuerzos por pausar, cuando sea posible, la aplicación de cambios reglamentarios, reglas y actividades de supervisión que no sean urgentes, incluyendo nuevas consultas sobre asuntos no relacionados con el COVID-19 o que no sean inmediatamente esenciales para mantener los mercados abiertos. Los gobiernos deben proporcionar seguridad jurídica sobre los efectos de las políticas de respuesta al COVID-19, en particular, sobre todos los acuerdos, contratos o procedimientos privados y públicos, así como en relación con los plazos y el cumplimiento de obligaciones. 27 de abril, 2020 6 /9 Recomendaciones de Políticas para enfrentar la pandemia del Coronavirus (COVID-19) y mitigar sus impactos


8. Los gobiernos deben acelerar su transformación digital para garantizar que la administración pública pueda continuar y para permitir el trabajo y las operaciones comerciales remotas, eliminando la dependencia del papel y promoviendo el uso de tecnologías digitales para todas las transacciones y procedimientos, junto con adoptar medidas efectivas de ciberseguridad y privacidad y asegurar el libre flujo de datos transfronterizos. La digitalización debe incluir, como mínimo, todos los servicios públicos y procedimientos administrativos, registros y adquisiciones en áreas tales como la construcción; así como canales de pago digitales, apertura de cuentas, el uso de documentos electrónicos para transacciones comerciales y de financiación comercial, el uso de poderes digitales y la aceptación de firmas digitales y características biométricas como identificación digital. Los sistemas regulatorios con un rápido impacto en la facilitación de la inversión, como las licencias y permisos, deben ser especialmente priorizados durante la crisis.


Los gobiernos deben acoger la cooperación pública-privada multilateral, incluidas las iniciativas en curso de ABD, para implementar mejores prácticas de