El BCRA estableció los objetivos y planes para 2022




El Banco Central de la República Argentina (BCRA) aprobó los Objetivos y Planes para 2022 respecto del desarrollo de las políticas monetaria, financiera, crediticia y cambiaria, según lo establece el artículo 42 de la Carta Orgánica.

En la prosecución de los objetivos de políticas monetaria, cambiaria, financiera y crediticia, el

BCRA procurará:

La política monetaria:

- Administrar la liquidez para evitar desequilibrios que atenten directa o indirectamente con el

proceso de desinflación, permitiendo que el crecimiento real de la base monetaria acompañe la mayor demanda de saldos reales derivada de la expansión económica y del fortalecimiento del mercado de trabajo.

- Fijar el sendero de la tasa de interés de política de manera de propender hacia retornos reales positivos sobre las inversiones en moneda local, y de preservar la estabilidad monetaria y cambiaria.

- Contribuir con el desarrollo del mercado de capitales y resguardar el equilibrio financiero.

- Recalibrar el esquema de encajes para reforzar el canal de transmisión de la política monetaria.


La política cambiaria:

- Preservar los niveles de competitividad externa, readecuando gradualmente la tasa de crawl

en el marco del régimen vigente de flotación administrada al ritmo de la inflación.

- Fortalecer la posición de reservas internacionales a través de la acumulación del superávit externo reflejado en el mercado de cambios.

- Gestionar prudentemente las regulaciones cambiarias con el fin de adaptarlas a las necesidades de la coyuntura, favoreciendo la estabilidad monetaria y cambiaria. En la medida que las condiciones macroeconómicas lo permitan se irán flexibilizando las regulaciones, con el objetivo de mantener en el mediano y largo plazo un conjunto de normativas macroprudenciales compatibles con la dinamización de los flujos de capitales orientados a la economía real.


La política crediticia:

- Estimular una mayor intermediación financiera propendiendo a cumplir con las necesidades de financiamiento para el desarrollo del consumo, la inversión productiva y el cambio tecnológico.

- Mantener una política crediticia activa y dinámica, que pueda adaptarse a las necesidades de la coyuntura.

- Impulsar un crecimiento del crédito al sector privado en pesos en términos del PIB.


La política financiera:

- Propiciar que las entidades financieras mantengan adecuados niveles de liquidez y solvencia.

- Implementar acciones de política micro y macro prudencial que estén orientadas a favorecer

un escenario de estabilidad financiera, en línea con las mejores recomendaciones internacionales en materia regulatoria.

- Reforzar las medidas destinadas a impulsar el crédito a las MiPyMEs y a los sectores económicos más dañados por la pandemia. Profundizar el sesgo hacia opciones que permitan escalar la inversión productiva del país, sin descuidar las necesidades de recursos de aquellos sectores que continúan reactivándose, ni de las necesidades de consumo e inversión de las familias.

- Fortalecer el “Pago con Transferencia”, instrumento electrónico moderno y de bajo costo, que

ofrece ganancias de eficiencia para comercios y consumidores, promoviendo la inclusión financiera. El estímulo al uso del cheque electrónico y a la factura de crédito electrónica facilitará también el acceso al crédito en mejores condiciones para sus emisores a lo largo de todo el territorio.

- Acompañar el desarrollo de las innovaciones tecnológicas sobre el sistema financiero de manera tal de integrar la aplicación de tecnología y el surgimiento de nuevos proveedores de servicios financieros en un marco prudencial de protección, transparencia y seguridad para las personas usuarias de los mismos.

- Ampliar las acciones federales de educación financiera, avanzando en el diseño y desarrollo

de programas educativos, poniendo especial énfasis en alcanzar progresivamente a una mayor cantidad de personas, mediante la firma de nuevos convenios, y con la voluntad de llegar primero a los sectores más vulnerables.

- Continuar avanzando en acciones orientadas a mejorar la ciberresiliencia y la ciberseguridad de las entidades financieras, de las IMF, de los PSP, y demás actores del sistema financiero, en un contexto de aumento de la oferta de nuevos servicios digitales sustentados por las innovaciones tecnológicas disponibles, y la creciente utilización de las mismas por parte de la población.

- Evaluar la evolución e implicancias de los criptoactivos para el sistema y para las personas usuarias de servicios financieros, mientras se monitorean los avances que van implementando otras jurisdicciones y organismos internacionales.

- Encarar acciones en el marco de los compromisos internacionales y locales respecto del desarrollo de las finanzas sostenibles, abordando los riesgos y oportunidades asociados.

Jueves, 30 de diciembre de 2021

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